Mostrando entradas con la etiqueta dia. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta dia. Mostrar todas las entradas

sábado, 25 de mayo de 2013

De profesión Friki

¿Qué es ser friki? Pues bien, es lo siguiente, al menos para la Real Academia de la Lengua Española:

friki.
(Del ingl. freaky).
1. adj. coloq. Extravagante, raro o excéntrico.
2. com. coloq. Persona pintoresca y extravagante.
3. com. coloq. Persona que practica desmesurada y obsesivamente una afición.

Pero por supuesto, una vez más, no estoy de acuerdo con nuestros queridos académicos. Así que aprovechando que desde hace unos años, hoy es el día del Orgullo Friki, voy a deciros lo que para mi significa:

Lo primero que quiero dejar bien claro es que ser friki no es nada malo, ni nada de lo que avergonzarse. Si bien, en ocasiones esta palabra es usada con carácter peyorativo, no siempre tiene por que ser así.

Hace tiempo eran considerados frikis la gente con malformaciones, enanos, mujeres barbudas y gente del circo, pero actualmente la palabra es empleada para referirse a personas amantes de los videojuego, los comics o la ciencia ficción entre otras cosas.
Yo siempre me he considerado friki y nunca me he avergonzado de ello, nunca lo he ocultado y nunca he tenido problemas con ello. Y creo que en cierto modo, llevar esto siempre por delante ha hecho que nunca haya tenido problemas en este aspecto.
Hay gente que tiene problemas por que le gustan mucho los comics y la gente se mete con ellos. Y digo yo, ¿Por qué es esto así? ¿Acaso yo soy más friki por conocer el nombre de un puñado de pokemon, que tú que sabes el nombre de todos los jugadores y sus alineaciones de 1000 equipos de fútbol?

Ser friki es una cuestión de gustos, si eres un apasionado del cine eres un cinéfilo, ¿una cosa genial no? Sin embargo, si eres un amante del manga y del anime eres un friki, eso si, con carácter probablemente despectivo.
Evidentemente, llegar a extremos no es bueno, no hay que privarse de otras cosas por jugar a videojuegos, pero siempre puede ser una afición como otra cualquiera, y pese a lo que se pueda creer, perfectamente compatible con hacer deporte o ¡salir de fiesta!

Últimamente, no se en que momento, lo friki se ha puesto de moda, más por desgracia que por suerte. Fácilmente se ve gente por la calle con camisetas de superheroes, videojuegos retro o con letras en japonés. Apuesto a que el 99,9% de estas personas no han sostenido un comic entre sus manos en su vida. Pero ahora ser friki está de moda. Ven Juego de Tronos en internet y ya son serieadictos. Juegan a los bolos en la wii y ya son gamers.
Espero que esto por lo menos sirva para "ayudar" a ver como algo normal el jugar a videojuegos y leer comics. 

Ser friki es tener muchas vidas,
viajar a miles de mundos sin moverse de una silla,
vivir aventuras con tus personajes favoritos,
matar dragones, salvar princesas.
Sentir un vacío al acabar un juego, un comic o una novela.
Sufrir, disfrutar.
Cabalgar por las llanuras de Hyrule,
viajar por el espacio montado en un X-Wing,
ser un maestro con la espada,
especialista en todo tipo de armas,
ninja en los ratos libres.
Aprender a ser perseverante, paciente, apasionado.
Y lo más importante,
la enseñanza más grande de todas:
LA CULPA SIEMPRE ES DEL LAG

PD: Por si queréis saber porque hoy es el día del orgullo friki, la respuesta es muy sencilla: HOY ES MI CUPLEAÑOS, SOY EL MESIAS.




domingo, 28 de octubre de 2012

Día Internacional del Judo

Hoy, 28 de Octubre, es el día Internacional del JUDO. Si os soy sincero no se porque esta fecha ha sido escogida para celebrarlo, pero me parece una oportunidad perfecta para hablar sobre JUDO.


Comencé a hacer JUDO cuando era pequeño, no por iniciativa propia si no porque mis padres lo escogieron así. Es algo común que a los niños se les apunte a actividades extraescolares, pero rara vez es algo que no sea fútbol. Yo pertenezco a ese grupo de afortunados que fue por otro camino.
De ese grupo de niños que empezaron a hacer JUDO de pequeños, apenas quedarán la mitad cuando sean mayores. Algunos cambiarán el JUDO por otro deporte, otros al verse en la decisión de escoger entre JUDO y otra actividad, abandonarán, y otros, simplemente, preferirán salir un viernes por la noche antes que entrenar.
¿Quién no tiene un amigo que cuando le dices que haces JUDO te contesta que el lo hizo de pequeño? Y cuidado, ¡que tenía cinturón amarillo-naranja!
Las personas que por el contrario siguieron haciendo JUDO a pesar de todo, que no cayeron en las tentaciones por el camino y que lograron salvar todos los obstáculos, comprenderán perfectamente lo que voy a decir a continuación:

El JUDO, es más que un deporte, es una filosofía, un estilo de vida. El JUDO crece contigo, te enseña valores esenciales para la vida y te permite ver las cosas de otra manera.
Es un sentimiento. En ocasiones bueno y en otras doloroso. Todo JUDOKA ha sufrido por no poder participar en una competición, por un mal arbitraje, por un mal sorteo, por un fallo en una técnica que te llevó a la derrota...
Pero no solo se sufre a nivel emocional. Los JUDOKAS son expertos en poner esparadrapo en cualquier parte del cuerpo. Eternamente doloridos, después de un duro golpe, una luxación, una estrangulación... ¿Quién no ha tenido que ser atendido por el médico en una competición? Los JUDOGIS, que tanto trabajo cuesta lavarlos, están siempre con manchas de sangre en las solapas y las mangas.
Eso por no hablar del hambre... ¡esas interminables dietas! Esos 100, 200 o 300 gramos de más en un pesaje que son como una puñalada...

Pero tranquilos, que el JUDO no es todo sufrimiento. Los placeres que te proporciona son incontables y superan con creces todo lo anterior.
El orgullo de ver como mejoras en las técnicas día a día, las recompensas del duro entrenamiento. La euforia que sientes cuando marcas un Ippon que te da la victoria. El compañerismo que se crea, aunque parezca increíble también con los rivales. Al final todos pertenecemos a la familia del JUDO, calentamos juntos, en ocasiones entrenamos juntos, nos damos la mano en el combate como símbolo de respeto. Con el JUDO puedes viajar, conocer gente. Vayas donde vayas, sabes que siempre vas a tener un gimnasio donde serás bien recibido. 

Cuando estás en un combate todo desaparece a tu alrededor, sólo quedáis tú y tu rival, frente a frente. Y tu entrenador, gritándote desde la silla de dirección.
Os miráis. Saludáis. Os dais la mano. Comienza la batalla. Agarre a solapa. Control de codo. Barrido. Esquiva. Desequilibrio. Fuerza. ¡IPPON!
Esa  sensación  mágica que sólo puedes comprender cuando la has vivido. Esa sensación que hace que olvides todos los dolores. Simplemente felicidad en estado puro.

Todo esto forma parte del JUDO. Un deporte con mayúsculas.